miércoles, 11 de junio de 2008
A veces pasa
Esta madrugada mi pequena hija de cuatro anios decidio irme a visitar a mi cama. Con una lampara de baterias iluminando mi rostro me dijo: "I'm thirty!". Me senti como prisionero torturado a quien le quieren arrancar una confesion. "A estas horas puedes tener la edad que quieras, pero por favor dejame dormir" pensaba yo, lampareada y totalmente adormilada. Estaba a punto de responder cuando comprendi lo que decia. "I'm thirsty!" "Aaah, tienes sed?" le dije mientras estiraba mi brazo para alcanzar el vaso con agua que siempre coloco en mi mesita de noche antes de dormir. Le ayude a tomar unos sorbos y tranquilamente regreso a su cama. Para mi era demasiado tarde, el suenio se me habia escapado.
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2 comentarios:
Hace mucho mis hijos no se despiertan por las madrugadas. Pero nunca me torturaron con una lámpara de pilas...jajaja... muy ingeniosa ella!
Si, tienen cada ocurrencia. Pero son divertidas y nos hacen reir.
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