Hoy es día de tu cumpleaños pero hace ya quince años que dejamos de llevar la cuenta. Decidiste irte un día antes de cumplir setenta y tres. Quizá se te hicieron muchos. En cambio para mí no fueron suficientes. Como verás todavía te extraño. Ya no es la llaga abierta que quemaba cuando recién partiste, pero queda la cicatriz. Fue triste que no estuvieras en mi graduación, o en la pedida de mi mano, en mi boda y para el nacimiento de mis hijas. Te extraño todas las navidades desde que te fuiste. Tu partida resultó ser un parte aguas, desde entonces se acabaron las navidades de mi niñez. Cada año de mi niñez, Navidad la recuerdo en tu casa. Desde que no estás, las navidades son de recuerdos salteados, diversos, sin tradición. Todavía me acuerdo de ti a cada rato. Los olores de mi cocina te traen a mi memoria, las películas antiguas, a veces algún dicho de los que tenías. Hace poco apareció en mi cocina el poema que escribí a la semana de que partiste. Un cambio de país y cinco casas no fueron suficientes para desprenderme de él. De verdad que no entiendo bien como llego aquí, cuando lo vi me sorprendí mucho. Ni siquiera pude acabar de leerlo. Yo creo que es como tu recuerdo, siempre va a estar conmigo. Y hoy, en memoria de tu cumpleaños y tu partida, lo transcribo aquí:
Te visualizo a través de un cristal
Fría e inerte
De expresión dulce y llena de paz
Pareces dormida
En un sueño del que ya nunca despertarás
Tus labios intentan esbozar una sonrisa
Sé que ahora eres feliz
Cuando te observo me parece que respiras
Quisiera decirte tantas cosas
pero sé que no me escucharás
Las manos que de tantas maneras dieron amor,
Ahora ya no se cansarán más de trabajar
Los brazos que me arrullaron,
me llenaron de calor y protección
Sé que hoy se levantan en agradecimiento a su Creador.
Ya puedes andar de nuevo,
eres libre…eres feliz
Pero de este lado del cristal has dejado un gran vacío
que embriaga mi ser
Tantos recuerdos se agolpan en mi mente
Reviviendo momentos que estuvimos juntas
Siempre dando amor
Quiero abrazarte y decirte que te quiero,
Olerte, sentirte, escucharte,
pero no puedo
Cierro los ojos y me abrazo a tu recuerdo
Y te siento tan viva…
Solo queda esperar el momento en que volvamos a vernos
Donde jugaremos y reiremos
como antes, como siempre, como tu.
Ahí, ya no habrá mas llanto ni tristeza;
Pero mientras ese momento llega,
seguirás viviendo en mí.
miércoles, 25 de junio de 2008
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5 comentarios:
Las abuelas siempre se quedan cerca de nosotras, acariciándonos los cabellos y mirándonos con esos ojos llenos de tiempo.
Un abrazo.
No puedo decir nada,me has estrujado el corazon en gran manera.No me gusta pensar el dia que yo escriba sobre eso.Gracias mil por compartir este pedazo de ti.Te entiendo.Aqui te dejo esto para que conozcas a mi "amor lejano".Un abrazo.
http://cancionesdelanoche.blogspot.com/2008/03/persiguiendo-el-sol.html
http://cancionesdelanoche.blogspot.com/2008/01/cancion-para-una-viejita-triste.html
http://cancionesdelanoche.blogspot.com/2007/12/nublado.html
http://cancionesdelanoche.blogspot.com/2007/07/desespero.html
http://cancionesdelanoche.blogspot.com/2007/04/palabras-para-un-amor-lejano.html
Yo no tuve ni tengo una abuela así. Qué bueno que tú sí y gracias por compartir algo tan personal, tan lindo y tan tuyo.
Vida,te he dejado una tareita en mi blog =)
HOLA
ME TRAJISTE MUCHOS RECUERDOS, ME LLENASTE DE EMOCION, DE ANORANZA, ME GUSTA MUCHO LO QUE COMPARTES POR ESTA VIA. ESTOY SEGURA QUE TIENES LA UNCION PARA EXPRESAR POR ESCRITO TUS EMOCIONES.
GRACIAS,
REDIMIDA
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