lunes, 30 de junio de 2008
Típica tarde mexicana de domingo …
Tarde de domingo, el clima calido, el sol brillando. En la tele, el fútbol. Las familias reunidas. Los niños jugando, perdidos en su mundo de fantasía. Los adultos comentando el partido. Botanas en la mesita de centro. De pronto todos se convierten en director técnico: “¡Patéala! “¡Corre!” “¡Ah, ya casi!” “¡Cuidado!” “¡Fíjate!”. En la cocina, la comida casi lista, con olores y sabores que se mezclan. Termina el partido, el equipo favorito ha resultado vencedor. Felices, todos se sientan a la mesa. Sopa de fideos, arroz, pollo rostizado, tortillas, chiles, crema y ensalada. Las conversaciones que se empalman: “¿Quieres mas?” “¡Eso no me gusta!” “Anda, cómetelo” “¡Ya acabe!” “¡Mmm, que rico, mi favorito!” “Ya no quiero”. Luego el postre. Después viene la sobremesa. Los adultos siguen con sus pláticas, comentan, opinan, ríen. Los pequeños vuelven a su mundo, juegan en el jardín trasero que de pronto se convierte en parque. Finalmente, la tarde acaba. Las visitas se van, pero los recuerdos quedan. Una típica tarde mexicana de domingo ... en Canadá.
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2 comentarios:
Que bonito poder conservar las tradiciones y las raices a pesar de estar en otro lugar.En esos momentos en que se disfruta entre paisanos en tierra extranjera,uno siente cuanto ama en verdad lo que es y a la vez te das cuenta que siempre lo seras, estes en donde estes.
Un abrazo =)
Pensé que recordabas, pero qué padre que puedas tenerlo aún a tantos kilómetros de distancia.
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